GoData Solutions

    El Estado necesitaba ver a quién estaba atendiendo

    40h
    Transferencia de conocimiento
    33
    Funcionarios capacitados
    8.000
    Usuarios de acceso público
    7
    Dashboards institucionales

    Institución

    Ministerio de Inclusión Económica y Social

    Ubicación

    Ecuador

    Sector

    Gobierno / Política social

    Entregables

    Plataforma de Gestión de Reportes Institucionales
    Integración de datos
    Dashboards institucionales
    Transferencia de conocimiento

    La política social no puede operar a ciegas

    El Ministerio de Inclusión Económica y Social atiende a los grupos de atención prioritaria del Ecuador: niñas, niños, adolescentes, jóvenes, adultos mayores, personas con discapacidad, y quienes viven en situación de pobreza y vulnerabilidad. Es el brazo del Estado que llega a quienes más lo necesitan.

    Para hacer bien ese trabajo, el Ministerio necesita saber a quién está llegando, dónde, y con qué programas. Necesita datos. Y en 2014, no tenía cómo verlos.

    El Desafío

    El MIES no contaba con una plataforma de reportes que facilitara a las autoridades una toma de decisiones ágil y oportuna. La información existía, pero vivía dispersa en múltiples sistemas y bases de datos institucionales, cada una con su propia estructura.

    El problema tenía dos dimensiones. La primera, técnica: consolidar información distribuida en distintos motores de base de datos, con formatos y modelos incompatibles entre sí. La segunda, institucional: la Ley Orgánica de Transparencia y Acceso a la Información Pública establece que el acceso a la información del Estado es un derecho ciudadano. El Ministerio no solo necesitaba ver sus propios datos — necesitaba poder mostrarlos.

    Sin esa capacidad, la política social operaba con información parcial y tardía. Y en un ministerio cuyas decisiones determinan quién recibe un bono, dónde se abre un centro de desarrollo infantil, o cómo se distribuye una pensión, la información parcial tiene consecuencias reales sobre personas reales.

    La Solución

    Implementamos la Plataforma de Gestión de Reportes Institucionales del MIES, de extremo a extremo: licenciamiento, instalación y configuración de los ambientes de desarrollo y producción, integración de las fuentes de datos, y desarrollo de los dashboards institucionales.

    El trabajo técnico consistió en extraer los datos de los distintos sistemas de gestión del Ministerio, transformarlos a un formato común y cargarlos en un repositorio analítico. Sobre esa base se construyeron los tableros que permiten analizar la cobertura de los programas sociales por territorio, población y modalidad.

    La arquitectura se apoyó en la plataforma de datos de Microsoft. Procesos de integración extraen la información de las fuentes y la depositan en un área de staging que replica los orígenes sin transformarlos; sobre esa base se construyen modelos analíticos tabulares, comprimidos en memoria para sostener el volumen sin sacrificar el tiempo de respuesta. La visualización se resolvió con Reporting Services y Power BI, conectados directamente a esos modelos. Cuatro motores de base de datos —SQL Server, Oracle, PostgreSQL y MySQL— convergieron en un único repositorio analítico.

    El modelo territorial fue una pieza clave: los datos debían poder leerse según la jerarquía geográfica del Estado —zona, provincia, dirección distrital, distrito, cantón, parroquia, circuito— para que una autoridad pudiera bajar desde la vista nacional hasta el territorio concreto donde se presta el servicio. Cuarenta direcciones distritales, ocho niveles de desagregación. En los gráficos, el filtro llega hasta la parroquia; en los datos tabulares, hasta el circuito.

    Sobre esa base se construyeron siete dashboards, veintidós requerimientos funcionales, repartidos entre los dos viceministerios. Para Inclusión Económica: la cobertura y la inversión de los créditos de desarrollo humano desde el inicio del programa; el pulso de la plataforma transaccional, con la tendencia diaria de pagos y el mapa de los puntos de mayor movimiento; las inclusiones y exclusiones de las transferencias y pensiones, mes a mes, con el monto promedio por tipo de subsidio y su deriva en el tiempo. Para Inclusión Social: las personas atendidas por tipo de servicio y modalidad, con mapas de cobertura, de excepción y de subsidio; el cruce entre el registro social y los servicios de desarrollo infantil; y el cruce con datos censales para encontrar a los adultos mayores que viven solos, en pobreza, y con una discapacidad permanente.

    El séptimo no reportaba. Integrado con el servidor de mapas institucional, cruzaba la distribución territorial de las transferencias con la ubicación de los centros de prestación de servicios del Ministerio, para identificar dónde la cobertura quedaba lejos de quien la necesitaba. Una autoridad podía ver, sobre el mapa, si el servicio estaba donde tenía que estar. Y si no lo estaba, moverlo.

    Y había un requisito que distingue a este proyecto de cualquier plataforma corporativa: la información debía publicarse no solo para funcionarios, sino para el ciudadano. La plataforma se dimensionó para servir contenido público a miles de usuarios externos, en cumplimiento de la Ley de Transparencia.

    Resultados e Impacto

    Lo que entregamos fue capacidad institucional, no un producto.

    De cuatro motores a una sola verdad

    Consolidación de fuentes dispersas en SQL Server, Oracle, PostgreSQL y MySQL sobre un repositorio analítico único, con actualización mensual.

    La política social, hasta el circuito

    Siete dashboards que permiten bajar desde la vista nacional hasta la parroquia donde se presta el servicio, y en datos, hasta la unidad territorial más pequeña del Estado.

    Información abierta al ciudadano

    Publicación de contenido público, dimensionada para miles de usuarios externos, en el marco de la Ley de Transparencia.

    Un equipo autónomo

    40 horas de transferencia de conocimiento: capacitación básica para 25 funcionarios y avanzada para 8, para que el Ministerio operara la plataforma por sí mismo.

    Datos con consecuencias

    En una empresa, un dato mal medido cuesta dinero. En un ministerio de inclusión social, un dato mal medido puede significar que una niña no entre a un centro de desarrollo infantil, o que un adulto mayor no reciba su pensión.

    No construimos una plataforma de reportes. Construimos la capacidad de una institución para saber a quién está llegando — y de un ciudadano para verificarlo.

    Esa es la diferencia entre un dashboard y un derecho.

    ¿Tiene un desafío similar?

    Conversemos sobre cómo dar al Estado la capacidad de verse a sí mismo.